Los de Requena, con el juvenil Urzai de titular, se agarran a la calidad de Juanjo para afianzarse entre los cuatro primeros
Aficionados de todo tipo, ayer en las gradas del Sánchez Cánovas. / NACHO GARCÍA / AGM
Lástima que el Imperial tenga techo. Que no pueda intentar el asalto a Segunda A. La trayectoria de su hermano mayor se lo va a impedir, no le va a posibilitar ascender o, por lo menos, jugar la eliminatoria de ascenso con total intensidad. Es un grupo de jugadores que está dando un resultado espectacular. Que está mostrando todo lo que lleva dentro. Que se sobrepone a las ausencias y que encuentra recambios de garantías tanto en el banquillo como el equipo de División de Honor. Ayer volvió a hacer una gesta contra el Leganés, líder del grupo II. Le faltaban sus dos delanteros titulares, Pico y Matías Alonso, que jugaron el sábado con el primer equipo. Además su pareja de pivotes, Coke y Henri, estaban sancionados. Y Aguilera y Didac estaban lesionados. Y eso que no fue el partido más espectacular del Imperial, pero tiró de inteligencia y coraje ante un rival confeccionado para ascender a base de grandes nóminas. Lo del Imperial este año es espectacular, algo casi irrepetible y lo mejor es que un buen puñado de jugadores de la cantera el año que viene estarán en Segunda A. Durante los treinta primeros minutos de la primera mitad el Imperial estuvo a merced del equipo madrileño. El Leganés tomó posesión del centro del campo y maniató al Imperial. Mostró sus cualidades y los motivos por el que es, de momento, el mejor equipo de la categoría. Pero cuando peor lo pasaba el filial, una jugada de delantero pícaro y astuto de Juanjo le dio el primer gol a su equipo. En una jugada con relativamente poco peligro, esperó el despeje de un defensa rival colocando su pie derecho en la posible trayectoria del disparo. El rechace acabó en el fondo de las mallas de la meta defendida por Moreno. Este gol le dio alas a un Imperial que tomó hasta el descanso las riendas del partido. En la segunda mitad, el choque andó por los mismos derroteros. Intensidad y lucha en el terreno de juego pero pocas ocasiones de gol en ambas porterías, sólo una de Juanjo con un disparo cruzado que hubiera rubricado la gran actuación del mejor jugador del choque. Susto en el cuerpo El Leganés llegaba a la meta de Álvaro Campos en jugada a balón parado y de las botas de Casquero, el mejor del Leganés. Precisamente, este jugador protagonizó la jugada determinante del partido cunado tras cometer una falta y ver tarjeta amarilla protestó de forma violenta al árbitro viendo la segunda. El Leganés se quedó cojo pero no le perdió la cara al encuentro. De hecho, dominó hasta el final pero daba más sensación de peligro el Imperial cuando llegaba. Juachi, Juanjo y Jonathan eran muy verticales pero no aprovechaban su superioridad en ataque. El Leganés tuvo el empate en su mano en dos jugadas dentro de los últimos diez minutos. Quinín sacó con la cabeza un balón que entraba por la escuadra después de que Mario con un gran disparo hiciera estirarse hasta el extremo a un Álvaro Campos que sustituía a Romero. Pero el Imperial se quitó toda la presión de un plumazo tras una jugada que pilló a la defensa del Leganés fuera de juego. Tras un remate de Juanjo, Dani Sánchez empujó a gol.