La única posibilidad que tiene el Real Murcia B Imperial, si acaba entre los cuatro primeros de su grupo, de disputar la fase de ascenso a Segunda A es que el 10 de mayo, fecha en la que concluye la liga de Segunda B, el Real Murcia tenga posibilidades matemáticas de ascender a Primera. De no ser así el filial deberá renunciar a optar al ascenso.
De izquierda a derecha fila superior: Quinín, Herreros, Kike, Iván Malón, Juanjo y Pulpo Romero; agachados Jonathan, Enri, Rubio, Pico y Sergio. /GUILLERMO CARRIÓN / AGM
La única posibilidad que tiene el Real Murcia B Imperial, si acaba entre los cuatro primeros de su grupo, de disputar la fase de ascenso a Segunda A es que el 10 de mayo, fecha en la que concluye la liga de Segunda B, el Real Murcia tenga posibilidades matemáticas de ascender a Primera. De no ser así el filial deberá renunciar a optar al ascenso. Existe el proyecto de organizar un campeonato exclusivamente para equipos dependientes de un nodriza, pero mientras tanto la reglamentación debe de buscar fórmulas transitorias para encajarles en el capítulo de ascensos y descensos. Partiendo del hecho de que un equipo y su filial no pueden competir en la misma categoría y, por supuesto, que un filial no puede estar en una división superior a la de su nodriza, esta temporada se da un caso peculiar derivado de la situación del Real Murcia, de Segunda División, y del Real Murcia B Imperial, de Segunda B. SEIS PARTIDOS DE DESFASE Pendiente del 'hermano mayor' La excelente campaña del filial grana lo mantiene entre los cuatro primeros del grupo II de Segunda B, que son los que al final de la fase regular competirán por el ascenso. Pero caso de que se haga acreedor de este derecho tendrá que renunciar a esa intentona si el Real Murcia se mantiene en Segunda División o si descendiese a Segunda B. El asunto tiene más trasfondo por el hecho de que la Segunda B finaliza el 10 de mayo y la Segunda División el 21 de junio, lo que significa que cuando acabe el Imperial la fase regular al Real Murcia aún le quedarán seis partidos (18 puntos) por disputar. Las tres opciones que se le plantean al Imperial son. Si el Real Murcia tiene posibilidades matemáticas de ascender a Primera, el filial juega la fase de ascenso. Si el Real Murcia no tiene posibilidades de ascender, el filial renuncia a la fase de ascenso. En el primero de los casos si el Real Murcia al final no asciende a Primera el Murcia B, caso de que haya superado todas las eliminatorias y haya conseguido una de las cuatro plazas de ascenso a Segunda, deberá renunciar en favor del rival al que se enfrentó en la final y que sería el que ascendiese. LA QUINTA PLAZA Puede valer su peso en oro En el segundo supuesto el Imperial automáticamente queda descartado para la fase de ascenso y se repesca al equipo que acabó quinto en el grupo II de la Segunda B. Esta circunstancia revaloriza esta temporada la quinta plaza de este grupo porque se puede beneficiar de esa repesca y aspirar a subir de categoría. El otro filial con aspiración de ascenso en el grupo II es el Real Madrid Castilla. En su caso sería uno más. No hay ningún impedimento para que la próxima temporada pueda competir en Segunda División. La versión más negativa para el fútbol grana se presentaría caso de que el Real Murcia descendiese a Segunda B. Directamente arrastraría al Murcia B a Tercera División.