Real Murcia | CanalGrana.com

La Lupa de Ibarra

LA LUPA
A mí me cuesta mucho creer que esta plantilla y este técnico sean capaces de evitar el descenso
21 de diciembre de 2009

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar     Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorio Borrar     Enviar
Navidades de gloria o de infierno
Intenso frío ayer por la tarde en las gradas de la Nueva Condomina. :: GUILLERMO CARRIÓN / AGM / MARTÍNEZ BUESO
DE JUAN IGNACIO DE IBARRA.-

No hay término medio. Para los dos equipos murcianos que militan en la división, solo existe la gloria de los puertos cimeros o el infierno de los lugares que degradan. Y esto, contrariamente a lo previsto, con los papeles cambiados. Porque allá, por el verano, cuando el Murcia aseguraba tener la lección aprendida y el Cartagena jugaba el papel de la modestia, cuando el uno llegaba hasta la bravata y el otro andaba de puntillas, nadie hubiera apostado por un Cartagena acreditado para luchar por el ascenso, ubicado en los lugares gloriosos, y un Real Murcia hundido, sin fe y sin esperanza, sin juego y sin futuro, para desembocar en un fin de año con Navidades tan distintas para uno y otro equipo.

En Valencia, el equipo que tan bien dirige mi tocayo (hay muy poca gente que se dé el gustazo de llamarse Juan Ignacio), volvió por donde solía, abriendo el tanteador con un cohete lanzado desde cuarenta metros por nuestro paisano Toché, que se adorna con el sello de máximo realizador del Cartagena( 9 goles en Liga y dos en Copa), el más eficaz entre todos los profesionales del fútbol nacidos en nuestra Región y el más certero entre los afiliados a equipos murcianos de primera línea. Todo eso, y un juego serio, su dominio del campo, una ambición firme y sin alharacas y una medida del tempo, recibieron el premio de una victoria que otorga a los albinegros un aposento grandioso para la Nochebuena más grande de su historia, a lo largo de la cual cambió de nombre, pero no de esencia. La humilde ambición de los jugadores, técnicos y responsables del Cartagena me recuerda a Quintiliano cuando afirmaba que nacida como un vicio, hay ocasiones en que puede ser virtud. Y a mí se me antoja que la ambición del equipo marinero es virtud que merece elogios.

En las antípodas, en lo más profundo de la tabla que expresa las virtudes y defectos de unos y otros, el Real Murcia añade consistencia a todos los miedos que encuentran su plenitud viendo jugar (es un decir) al equipo y viéndolo perder una y otra vez. Y lo vemos caer no sólo ante los grandes, aspirantes a un ascenso que el Murcia saboreó tantas veces, sino frente a rivales modestos, de la zona baja, equipos cuyo único objetivo es permanecer al precio de fracasos y de sustos. A los mediocres como el Huelva, aspirantes como el Cartagena, segundones como el B de Villarreal, colistas como el Castellón o modestos como el Cádiz, les basta con intentarlo para conseguir la victoria. Al Real Murcia de este año le gana todo equipo que se lo proponga porque este Real Murcia no sólo es un compendio de mediocridad, sino que lo sabe. Por eso, cuando no falla la delantera (ayer hizo dos goles), se cae la defensa y cuando la defensa medio se defiende, el centro del campo se convierte en un nido de fantasmas. Cuando el rival se da cuenta de las inmensas limitaciones de esta plantilla, le pierde el respeto y los jugadores y el técnico grana, que conocen mejor que nadie la endeblez de sus compañeros (ninguno de ellos se considera malo; malos son los que le acompañan) se rinden al primer revés y aducen que, en vez de otros defectos, adolecen de moral,a la que invocan, olvidando que, como afirmaba Fontenelle, la moral está en el entendimiento. Y no sería yo quien se afiliara a la moral, al entendimiento o a la voluntad de una plantilla que ya está a dos victorias de una hipotética salvación. Dos victorias más que otros equipos. Dos victorias sobre los triunfos imprescindibles. Dos victorias de propina, que es la cifra conquistada en diecisiete partidos de liga.

Ya se sabe que un pesimista es un optimista bien informado. A mí me cuesta mucho creer que esta plantilla y este técnico sean capaces de evitar el descenso. Y manifiesto mis temores aquí, ahora, cuando aun es tiempo de corregir caminos, echar a andar y dar al Murcia lo que necesita.

Y lo hago cuando ya suenan los villancicos y se encienden las luces de unas Nnavidades que para el Cartagena son de gloria y para el Murcia, de infierno.

TAGS RELACIONADOS

| Compartir -

Añadir a Facebook

Añadir a Twitter

Añadir a del.icio.us

Añadir a digg

Añadir a technorati

Añadir a yahoo

Añadir a meneame

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
NACHO LÓPEZ DE SA

EL CEDAZO

Nacho López de Sa

Separar el trigo de la paja. Ese es su secreto.

JUAN IGNACIO DE IBARRA

LA LUPA

Juan I. de Ibarra

El análisis grana de manos del Maestro Ibarra

JUANMA VALERO

EL ANÁLISIS

Juanma Valero

La visión pimentonera del ex-jugador del Real Murcia.

HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D
BUSCADOR AVANZADO