Cinco millones.Èse es el precio máximo que las empresas interesadas en comprar el Real Murcia están dispuesta a pagar a Jesús Samper, propietario de la entidad grana. Cinco millones, más la deuda de treinta millones generada durante los once años que dura la etapa del empresario madrileño al frente del club y que está reconocida judicialmente en la documentación del concurso de acreedores.
El propietario del club sabe, porque ha tenido más de una reunión en la que se ha tratado el tema, que hay empresas interesadas en hacerse cargo del club. En estos momentos hay dos empresas compradoras: una de informática y otra relacionada con la construcción, que estarían dispuestas a ponerse al frente del club a partir de la próxima temporada.
El problema está en la posición de Jesús Samper. De momento, reacio a hacer las maletas. El propietario del equipo grana ha puesto el listón muy alto y, según fuentes de la negociación, estaría dispuesto a vender si las empresas interesadas se hacen cargo de los treinta millones de deuda, más 25 millones para su cuenta particular. Hoy por hoy, este precio está fuera de mercado, por lo que es imposible encontrar comprador dispuesto a asumir esas cifras. El máximo accionista del club grana hizo pública una c arta el pasado día 14 en la que insistía en que no ha puesto el club grana en venta, aunque añadió que está dispuesto a atender aquellas ofertas «que realmente reúnan, como ya expresé públicamente, determinadas condiciones de solvencia».
Las mismas fuentes citadas anteriormente aseguran que las dos empresas interesadas en el Real Murcia están dispuestas a pagar al empresario madrileño una cifra entre los tres y los cinco millones de euros, más la deuda. Nada más.
Antes de formalizar su propuesta ambas empresas están estudiando la documentación e informándose sobre la situación económica y financiera real del equipo grana. Con ello pretenden asegurarse el valor de lo que compran y que no van a existir sorpresas posteriores que hagan que la inversión sea aún mayor.
Quieren dejar bien claro cómo se podría administrar la deuda de un club cada vez más endeudado.
El mal momento deportivo por el que atraviesa el equipo ha hecho que el distanciamiento entre los directivos y la afición se haya agudizado. A Samper le han dado la espalda hasta sus aficionados más afines y sus relaciones con el Ayuntamiento no parece que pasen por su mejor momento. Desde que el empresario madrileño se marchó por sorpresa del club grana hace ahora un año y un mes sin dar explicaciones al alcalde, Miguel Ángel Cámara, la cuerda se ha ido tensando y se puede romper en cualquier momento.
Samper ya apenas escucha a los políticos municipales, no tiene casi tiempo para atender las cuestiones de Murcia, pero sobre todo, y más importante, no ha sido capaz de consolidar al Real Murcia en Primera División, ni hacer buenos equipos capaces de luchar por el ascenso. Muy al contrario, cada temporada sigue contando con las mismas personas de confianza, pese a que los errores se repiten año tras año. Directivos y técnicos murcianistas se han acostumbrado a tropezar reiteradamante en la misma piedra y han llevado al club a una situación preocupante.
Un vuelco deportivo en la segunda vuelta puede calmar los ánimos de los murcianistas, pero no van a acabar con la preocupación de aquellos que creen que con los actuales dueños el club va a seguir dando bandazos en próximas temporadas.



















Canal Grana